El pasado viernes nos dejó Wolfredo Wildpret, uno de los botánicos más queridos y respetados de Canarias y entre la tristeza de la noticia busqué una publicación muy especial para recordarle. En octubre de 2023 tuve el honor de recibirlo en La Abejera de Ecoalpispa. Tras aquella visita, Wolfredo escribió unas reflexiones que su mujer Victoria Eugenia Martín compartió en la página de Facebook de Ciencia Sostenible, vinculada a la Cátedra Científica del Jardín Botánico de la Universidad de La Laguna. Hoy quiero compartir sus palabras aquí, como un pequeño homenaje. Porque algunas visitas dejan huella… y algunas personas también. Enlace a la publicación: https://www.facebook.com/cienciasostenibleull/posts/pfbid0nKsjhbSneW8PPPxEEZcWnsB78W4F5MZmKnRVnXafxRp7k6sqLWM3WQbQ3bLLzgKJl
La visita de Wolfredo Wildpret a Ecoalpispa
En su texto, Wolfredo relata la visita que realizó junto a la profesora Victoria Eugenia Martín y un grupo de estudiantes del grado de Ciencias Ambientales de la Universidad de La Laguna. Aquel día llegaron 21 estudiantes para conocer La Abejera de Ecoalpispa, un proyecto de apicultura ecológica y educación ambiental. La finca, situada a unos 499 metros de altitud en el municipio de Icod de los Vinos, se encuentra en un territorio donde el monteverde y el pinar conviven en un paisaje agrícola lleno de historia natural. Wolfredo, con su mirada de científico y amante de la naturaleza, describió el entorno con la precisión que lo caracterizaba.
Ecoalpispa es una pequeña empresa sostenible construida con una idea clara: demostrar qué otra forma de relacionarnos con el territorio es posible. En la finca: La energía proviene de placas solares fotovoltaicas Tienen un sistema de depuración natural de aguas. La actividad principal gira en torno a la apicultura ecológica Wolfredo destacó especialmente cómo un espacio pequeño puede convertirse en un lugar de aprendizaje para estudiantes, visitantes y escolares. Hasta ese momento, más de 1300 niños de escuelas públicas ya habían pasado por Ecoalpispa para aprender sobre abejas, miel y biodiversidad. Durante la visita compartí una anécdota que a Wolfredo le pareció especialmente bonita. El primer día de mi vida universitaria asistí a una conferencia en el aula 1 de la Facultad de Biología. Aquel día, sin saberlo, coincidía con la última clase de Wolfredo como profesor, justo antes de su jubilación. Mientras algunos comenzábamos nuestro camino en la universidad, él cerraba una larga vida académica. Años después, nuestros caminos se cruzaron en Ecoalpispa.
Wolfredo también dejó una imagen preciosa del final del día. Durante el regreso en guagua, contempló el mar del norte de Tenerife rompiendo contra la costa, creando espuma blanca sobre el azul profundo. Un espectáculo natural que, según escribió, nos recuerda algo fundamental: Somos descendientes del mar. Las últimas palabras de su texto resumen perfectamente el espíritu de su visita: “Después de esta hermosa experiencia pienso que todavía estamos a tiempo de avanzar en esta necesaria aventura humana llamada desarrollo sostenible.” Para él, Ecoalpispa era un pequeño ejemplo de ese camino posible. Gracias Wolfredo, por esa mirada y por todo lo que aportó a la naturaleza de las islas. Por ser un referente y un ejemplo a seguir en la batalla. Para mí fue un privilegio recibirlo en la finca. Que la tierra le sea leve ❤️